The Day We Found the Universe
No sé si os pasa pero cuando estás bajo en alguna destreza como por ejemplo en inglés, observar a las personas que se desenvuelven como pez en el agua con otro idioma es algo que te hace sentirte un poco inferior. No en el sentido de peor persona o inútil, sino que te empuja en una dirección de mejora: ¿no estaría bien tener esa destreza y poder disfrutar entendiendo lo que dicen las canciones, las películas y comunicándote mejor en un diálogo o por escrito? Creo que sería la definición de envidia sana.
Y claro, llevo un par de años en la Escuela Oficial de Idiomas de Langreo asistiendo a clase cuatro horas a la semana. Es un esfuerzo importante que hago con gusto porque hay buenos profesores, un ratio bajo de alumnos y buen ambiente en general. Los profesores que he tenido siempre han tenido muy buen nivel y las actividades tienen siempre una vertiente dinámica que hace que las sesiones de clase se pasen realmente rápido. Me hubiese gustado asistir a más actividades extraescolares de las que se proponen pero la vida no me da para más.
Una de las recomendaciones que nos hacen los profes es que hagamos una «inmersión» en el inglés lo más profunda que podamos: cambiar el idioma de nuestro móvil, ver pelis y series en inglés y leer contenidos adecuados a nuestro nivel. Siguiendo su recomendación y la de Wicho en Microsiervos — uno de mis sitios web de referencia, que debería ser el vuestro también — me animé a comprar la versión para Kindle. Hay personas que prefieren leer en papel, pero encuentro una ventaja significativa en los lectores electrónicos: el acceso al diccionario de manera instantánea. Esto encaja muy bien con otro tip de nuestros profesores en la EOI: buscad en diccionarios en inglés, leed cómo se describe la palabra en el idioma origen e intentad no ir a la traducción directa.
Este es uno de los mejores libros de divulgación que he leído en mucho tiempo, aunque lamentablemente no está disponible en español. Pero por lo demás, lo recomiendo muchísimo. @wicho
Planteé la lectura del libro como aprendizaje y como diversión, así que el tiempo invertido fue considerable: no quería dejar pasar palabras o expresiones que no cociese. Quería utilizar esta lectura como palanca de mejora.
No sé si lo he conseguido, pero el libro me ha parecido fantástico. He descubierto por ejemplo que en Star Wars no utilizan bien el concepto de «parsec» y estuve buscando diagramas sobre el cálculo del paralaje porque me parecía increíble cómo se podían estimar distancias a las estrellas cercanas con una tecnología que hoy parece poco menos que medieval.
Otro gran aspecto del libro es cómo nos va contando los rostros de las personas que están detrás de los grandes descubrimientos. A todos nos suena el telescopio espacial Hubble (bautizado así en honor del cosmólogo Edwin Hubble, pero no sabemos nada de personas relevantes en avances cosmológicos como Henrietta Swan Leavitt o el sacerdote Georges Lemaître.
Publico esta entrada sobre la campana para terminar este 2025. Espero que el 2026 traiga más y mejores recomendaciones como esta.